Gesto estría, por Jael Molina

GESTO ESTRÍA

por Jael Molina

flayer-02

Concentrarse más en el gesto como tal, en su sentido: ¿qué significa darle a otro u otros parte de las cicatrices del cuerpo? ¿Cuál es el tipo de contacto con ese espectador al que se le ofrece la cicatriz? ¿Cuál es el material a incorporar en el cuerpo para lograr la réplica de la cicatriz en el papel? A partir de ahí, pensar en el tipo de presencia que sería más adecuado para el gesto. Parece que el coreográfico, definido como chiripiorca, no le vendría tan bien al gesto porque, de alguna manera, camufla a la oficiante, tú, para no asumir las consecuencias de la relación. Pensar… pensar… pensar… / Dubían Gallego

 

_MG_9450

Desde que se planteó el proceso y después de divagar en propuestas que venían a mi mente, tomé la decisión de continuar trabajando un gesto que había nacido de un ejercicio llamado Acalanto Se trataba de volver acción corporal un impulso sonoro de la canción de Chico Buarque y significar el sentido de las palabras: Huella, memoria, imagen, forma, marcando el cuerpo en pliegos que luego se transformaron en papeles. Y así hacer visible sus rastros, cicatrices, el paso de la gestación, la secuela de un cuerpo diferente como posibilidad y proponer nuevas estéticas de leerlo, imaginarlo, escribirlo,  verlo y escucharlo.

El ejercicio propone un torso con estrías desnudas y maquilladas, un marco en madera, papeles de seda y una frase de Pessoa que aparece como “pretexto” pero no del todo clara.

_MG_9494

Aunque en muchos sentidos el gesto se haya transformado, siento esa confusión latente. Durante mi experiencia comprendí que me preocupé más por la indumentaria y un modelo de idea que lo que iba hacer con ella. Seguramente es ahí donde dejo entrever esa falta de afecto, ese aislamiento, esa fragilidad que me produce dolor.

Probablemente el silencio sea miedo. No acerté en el reto, hubo un contacto mínimo; esa Y que funciona de puente entre el espectador y mi presencia fue muy corta.

Me quedo con nuevas expectativas, me quedo con la satisfacción de involucrar a mi familia, me quedo con los instantes mágicos que sentí a pesar de mi distracción mental, me quedo con la frase y pensar pasar por los siete cuerpos de Chevallier buscando definir en qué cuerpo disponerlo aunque en el transcurso se acerque al aminorado, al singular e indagando aun en el disonante con una propuesta final en la exposición.

Quiero decir mujer con fibras latentes y propias, pensar en las marcas cotidianas que habitan nuestros cuerpos, mirar detenidamente en cada marca una historia, un recuerdo. Es más bien un tatuaje propio creado por nuestros acontecimientos…Mi pretexto: el vientre entre cicatrices que vemos y  vestigios  que identifican lo que somos.

Un ejercicio que las visibiliza, un abdomen desnudo y maquillado, una presencia que indaga, un cuadro y una frase, una entrega que pide contacto. Todo ello para significar el paso de la gestación, la secuela de un cuerpo diferente como posibilidad de proponer nuevas estéticas en un contexto social y personal que busca borrarlas y desaparecer junto a ellas para encajar en formas que despojan al cuerpo de su naturaleza con modelos que nos alejan de nuestra propia realidad. Por ello autentifico que MI CUERPO ESTA VIVO Y TIENE MEMORIA.

_MG_9458

LA FRAGILIDAD:

Jael se prepara: se maquilla, se pinta las marcas de su vientre y de sus piernas, se viste de negro y se pone muy bonita. Jael se mete en el cuadro enfrente de un árbol. Jael se come el poema de Pessoa. Jael sale del árbol y se pone a caminar por el Parque de la Independencia. A los transeúntes que se encuentra en su recorrido les ofrece sus marcas en un papelito blanco minúsculo. También lo hace con algunos que están descansando o pernoctando en el parque. A los primeros en ofrecerle el papelito blanco les habla; después decide no hacerlo más… no hablar más. Jael se hace la digna con algunos transeúntes que no aceptan su invitación a recibir sus marcas… la dignidad es una manera de ocultar su fragilidad, lo mucho que le duele que no acepten sus marcas. Jael termina el gesto y acaba un poco confundida. Tal vez la potencia de su gesto requiere más cuidado con sus materiales… tal vez hizo falta algo más de afecto… tal vez 24 años no son suficientes… tal vez… tal vez, Jael, necesite repetir su gesto para salir de su confusión. / Dubían Gallego

7-01

 

Mira la Galería fotográfica

Visita el Video GESTO ESTRÍA por Jael Molina